El arte de poner una mesa: La Cristaleria

La cristaleria es otro de los elementos esenciales que tenemos que considerar como esenciales a la hora de ofrecer una mesa perfecta a nuestros invitados.

Quizás es junto con los cubiertos los objetos que más quebraderos de cabeza nos aporta cuando acudimos a una boda, ceremonia especial o evento. Entramos en pánico al no saber si la primera copa es la del agua, vino tinto o blanco.

No te tienes que preocupar ahora te quedará mucho más claro y no tendrás ningún problema en reconocerlas.

Primero tenemos que dividir una copa en tres partes diferentes:
la boca, el bol y el tallo. La forma de los dos primeros determina su propósito. Puedes beber vino y agua de cualquier copa, aunque sobre todo en los vinos su textura y sabor puede variar en base a la grandeza del bol. De ahí que cada copa tenga un propósito diferente.

Copa de agua

Con una boca amplia y una panza profunda, la copa de agua es más espesa. Su tallo más sustancial se destaca en un entorno de copas de vino. Esta copa ocupará el primer lugar empezando siempre por la izquierda.

Copa de Vino Tinto

Donde una copa de agua tienen una boca más estrecha y no tiene panza, la copa de vino tinto muestra una gran boca abierta y un bol profundo. Estas copas están diseñadas para resaltar el aroma (también llamado buqué) de estos vinos. Ocupará la segunda posición.

Copa de Vino Blanco

La copa de agua con una forma más utilitaria contrasta mucho con la copa de vino blanco que fue desarrollada para vinos más ligeros. Estos vinos tienen un buqué menos intenso y sus copas tienen bocas y boles más pequeños. Ocupará la tercera posición.

Copa de Champán

La copa de agua parece rechoncha y vulgar al lado de la flauta que está diseñada para presumir las cualidades efervescentes del champán. La flauta es la más alta y estrecha de las copas de vino. Ocupará la cuarta posición

Copa de Vino Dulce

La copa de agua se eleva sobre estas copas de vino dulce especiales; son distintivas por su bol mucho más pequeño y amplias bocas. Se usan para servir vinos más pesados, como vinos de hielo, jerez y oportos. Normalmente se colocan en la mesa al final de la cena.

Las copas se sitúan frente al plato y se pueden colocar en una hilera recta, en diagonal respecto al plato, o haciendo una pequeña elipse (curva). Si que se suelen desplazar ligeramente hacia la derecha para no ocupar todo el frente del comensal.

Es importante tener en cuenta estos consejos a la hora de poner una buena cristaleria sobre la mesa:

1.- Todas las copas deben pertenecer al mismo juego de cristaleria, estar limpias, sin motas de cal y brillantes.

2.- Las copas no son servilleteros, no introduzcamos ninguna servilleta u elemto en su interior.

3.- No debemos exagerar poniendo toda la cristaleria en la mesa. Solo aquellas copas necesarias para el almuerzo/cena.

Es el momento de practicar en casa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.