La alfombra roja de la etiqueta

Cuando hablamos de alfombra roja, hablamos de evento de una cierta envergadura y por ello tenemos que hablar de etiqueta.

Pasear por una alfombra roja es un equivalente de una pasarela de moda, millones de ojos y cámaras de fotos estarán atentos a los atuendos que luciremos a nuestros ademanes elegantes, poses y en definitiva a como nos movemos.

Para este tipo de eventos, ya sea la alfombra del color que sea, debemos lucir nuestras mejores galas, lo que se traduce en traje largo para la mujer y smoking para el hombre. Muchas veces veremos que estas reglas no vienen respetadas, debido a que las personas que pasean por la pasarela se deben al mundo del espectáculo y ante cualquier propuesta atrevida y osada es más que válida para crear expectación.

Si has sido o serás invitada para pisar una alfombra roja, debes seguir una serie de reglas que nos permitirán actuar con naturalidad y seguridad.

La más importante de ellas es ser puntual a la cita, ya no es una cuestión de educación, sino también de respecto frente a los organizadores y regidores del evento.

Cuando llegue el momento de enfrentarnos a la alfombra, recuerde moverse con naturalidad, elegancia. Para ello la espalda debe ir recta igual que la barbilla, evitando mirar hacia el suelo. Nuestros movimientos deben ser delicados y muy sencillos. Deberemos llevar cuidado a la hora de bajar del coche o subir escalones, lo mejor es tomar el tiempo que sea necesario para impedir caerse o hacer ver algo que no tendríamos que mostrar.

De nuevo debemos mostrar nuestro mejor lado siempre siendo amables y mostrando nuestra mejor sonrisa.

Evitemos de llevar cámaras o móviles, es un momento en el que el protagonismo es nuestro y no de los demás.

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